noviembre 6, 2026

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Agencia Internacional de Noticias

Violencia digital amenaza a mujeres en México y América Latina

Por: Lidia Rita Bonilla Delgado.

Aplicaciones que fabrican imágenes sexuales sin consentimiento, plataformas que facilitan su circulación y legislaciones que avanzan más lentamente que la tecnología, colocan a millones de mujeres frente a una nueva modalidad de violencia. México ya discute reformas penales, mientras Brasil comienza a imponer obligaciones específicas a las empresas digitales.

Una fotografía tomada de una red social puede convertirse, en cuestión de segundos, en una imagen falsa de desnudez o contenido sexual explícito. No se necesita que la mujer haya posado, enviado fotografías íntimas o participado en una grabación: basta con utilizar su rostro y manipular digitalmente su apariencia mediante herramientas de inteligencia artificial.

Esta práctica, conocida como nudificación o desnudez artificial, representa una de las expresiones más preocupantes de la violencia digital de género. Su expansión ha abierto un mercado de aplicaciones y sitios web que ofrecen fabricar imágenes sexuales falsas de personas reales, muchas veces sin controles efectivos para impedir su utilización abusiva.

El problema no es exclusivamente tecnológico. Se trata de una forma de violencia que puede utilizarse para humillar, acosar, extorsionar, desacreditar y expulsar a las mujeres de los espacios públicos, profesionales y políticos.

México: 10.6 millones de mujeres víctimas de violencia digital

Las dimensiones del problema en el país son preocupantes. Información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), retomada por Naciones Unidas a partir del Módulo sobre Ciberacoso 2024, señala que 10.6 millones de mujeres mexicanas han experimentado violencia digital.

La cifra representa aproximadamente una de cada cinco mujeres usuarias de internet.

La Organización de las Naciones Unidas también advierte que el 95 por ciento de los deepfakes sexuales identificados en internet representan a mujeres, lo que evidencia el componente de género de esta modalidad de agresión.

Aunque estas estadísticas no corresponden exclusivamente a imágenes de desnudez generadas mediante inteligencia artificial, permiten dimensionar el entorno de violencia y vulnerabilidad en el que estas herramientas están proliferando.

Identifican 32 sitios para desnudar mujeres mediante IA

La preocupación dejó de ser solamente una advertencia de especialistas.

En julio de 2026, el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública de Brasil informó que identificó 32 sitios de internet que ofrecen herramientas de inteligencia artificial para alterar fotografías y producir imágenes falsas de desnudez.

El hallazgo reveló que estos servicios pueden funcionar directamente desde navegadores, sin necesidad de descargar aplicaciones y, en algunos casos, sin registro ni verificación de edad.

Las autoridades brasileñas remitieron la documentación a organismos de seguridad y protección de datos para investigar posibles delitos y responsabilidades.

El caso evidencia las dificultades para combatir estas prácticas: retirar una aplicación de una tienda digital no significa eliminar el servicio, porque puede reaparecer en otros dominios, servidores o plataformas.

México discute reformas, pero la protección exige resultados

En México, la discusión sobre la violencia digital ha evolucionado a partir de la Ley Olimpia, que reconoce distintas formas de agresión contra la intimidad sexual.

Sin embargo, la inteligencia artificial plantea nuevos desafíos: ahora también se pueden fabricar imágenes, videos y audios sexuales que nunca existieron, pero que representan de manera reconocible a una persona real.

En abril de 2026, la Cámara de Diputados aprobó una reforma para incorporar expresamente conductas relacionadas con la generación, manipulación y difusión de contenido íntimo mediante inteligencia artificial sin consentimiento. La minuta fue turnada al Senado, donde permanece pendiente de resolución legislativa, de acuerdo con el Sistema de Información Legislativa.

La discusión no puede quedarse en el terreno de las iniciativas. Es indispensable que las normas contemplen la creación, comercialización y distribución de estas imágenes, así como la responsabilidad de quienes facilitan deliberadamente estas prácticas.

Brasil establece obligaciones para las plataformas

Mientras México continúa con su proceso legislativo, Brasil avanzó con el Decreto 12.976/2026, vigente desde julio.

Entre sus disposiciones establece la prohibición de generar o modificar contenido íntimo de terceras personas mediante inteligencia artificial sin autorización y obliga a las plataformas a retirar material íntimo no consentido en un plazo de hasta dos horas después de recibir la notificación correspondiente.

También contempla mecanismos para impedir que las imágenes retiradas vuelvan a circular automáticamente y exige medidas preventivas frente a ataques coordinados contra mujeres.

La norma reconoce expresamente la vulnerabilidad de periodistas, comunicadoras, investigadoras, lideresas sociales y parlamentarias ante las agresiones digitales.

Europa también enfrenta una crisis de violencia sexual sintética

La dimensión política del fenómeno quedó expuesta en una investigación publicada por WIRED en septiembre de 2026.

El análisis identificó al menos 147 figuras políticas de 22 países de la Unión Europea en sitios relacionados con pornografía deepfake y contenido sexual no consentido. De ese universo, 138 eran mujeres parlamentarias.

La investigación puso en evidencia que la violencia sexual digital también puede convertirse en una herramienta de intimidación política, afectando la participación de las mujeres y su derecho a ejercer cargos públicos sin amenazas ni humillaciones.

Ante este escenario, el Parlamento Europeo aprobó en junio de 2026 la prohibición de las herramientas de desnudez artificial, con fecha límite del 2 de diciembre de 2026 para que las empresas adecuen sus sistemas.

El problema no termina cuando se elimina una fotografía

Uno de los mayores obstáculos para las víctimas es que la eliminación de una imagen no garantiza que desaparezca de internet.

Las fotografías pueden replicarse, descargarse, almacenarse y distribuirse en diferentes plataformas. Las víctimas terminan enfrentando un proceso desgastante de rastreo, denuncia y exigencia de eliminación, mientras el contenido continúa circulando.

El daño tampoco se limita a la reputación. Puede provocar afectaciones psicológicas, aislamiento, amenazas, extorsión, pérdida de oportunidades laborales y silenciamiento de mujeres que participan en la política, el periodismo, la academia y la vida comunitaria.

La responsabilidad no puede recaer exclusivamente en quienes sufren estas agresiones. Las empresas que desarrollan y comercializan herramientas capaces de facilitar la fabricación de imágenes sexuales no consentidas deben responder por los riesgos que generan y por la eficacia de sus mecanismos de prevención.

El desafío para México y América Latina es pasar de la indignación a la protección efectiva: contar con leyes actualizadas, autoridades capaces de investigar, mecanismos rápidos para retirar contenidos, cooperación internacional y responsabilidades claras para las plataformas.

La inteligencia artificial puede ser una herramienta de desarrollo, pero no puede convertirse en un instrumento para fabricar violencia sexual, destruir reputaciones y restringir la libertad de las mujeres.

La violencia sexual digital ya es un problema reconocido por organismos internacionales y autoridades. Sin embargo, México necesita fortalecer la prevención, la atención a víctimas, la investigación y las sanciones.

Fuentes

  1. INEGI (MOCIBA 2024)
  2. ONU Mujeres (2025)
  3. Secretaría de las Mujeres (2026):
  4. SSPC (2026)
  5. Congreso de l Unión envia al Senado una reforma para sancionar el contenido íntimo sexual creado con IA
    Por verificar estatus.
  6. Parlamento Europeo (2026)
  7. Gobierno de México (2026): Anunció colaboración con Google, Meta y TikTok para atender y combatir la violencia digital contra las mujeres.